Muchas personas se preguntan si deben cambiar sus empastes de amalgama, los empastes plateados que se pusieron hace años. La respuesta general es que no hace falta quitar un empaste de amalgama que está en buen estado solo por el material. Sí conviene cambiarlo cuando está roto, tiene caries por debajo, el diente se está partiendo o usted prefiere un color más natural. Aquí le explicamos lo que dicen las autoridades de salud, las razones válidas para cambiarlos y cómo es el proceso.
La amalgama dental es una mezcla de metales, como plata, estaño y cobre, unidos con mercurio. Al endurecerse, el mercurio queda ligado a los otros metales y forma una aleación estable. Se ha usado por más de un siglo porque es resistente, dura muchos años en las muelas y tolera bien la humedad de la boca.
Sus desventajas son conocidas: se ve gris o plateada, puede oscurecer el diente alrededor con el tiempo, y para colocarla a menudo hay que quitar algo más de diente que con una resina. Además, una amalgama muy grande puede actuar como una cuña dentro de la muela y, con los años, favorecer fisuras en las paredes del diente.
Hoy muchos consultorios, incluido el nuestro, colocan sobre todo empastes de resina del color del diente. Pero eso no significa que los empastes plateados que usted ya tiene sean un problema.
La ADA considera la amalgama un material de restauración seguro y eficaz, y no recomienda quitar empastes de amalgama en buen estado. La razón es práctica: cada vez que se cambia un empaste se pierde un poco más de diente sano, y el diente queda más cerca del nervio.
La FDA, la agencia federal que regula los dispositivos médicos, publicó en 2020 una recomendación para algunos grupos que podrían tener mayor riesgo con la exposición al mercurio: entre ellos, mujeres embarazadas o que planean embarazarse, madres que amamantan, niños pequeños, personas con ciertas condiciones neurológicas o de los riñones, y personas con sensibilidad conocida al mercurio. Para esos grupos sugirió considerar otros materiales en los empastes nuevos cuando sea apropiado. La misma FDA indicó que no recomienda quitar empastes de amalgama que están en buen estado, porque sacarlos puede aumentar la exposición de forma temporal y dañar diente sano.
En resumen: no hay motivo para alarmarse por los empastes plateados que ya tiene. Si pertenece a uno de esos grupos y necesita un empaste nuevo, hable con su dentista sobre las opciones; si tiene una condición médica, consúltelo también con su médico.
Una mancha gris en el diente al lado de una amalgama no siempre es caries. Muchas veces es solo el color del metal que se transparenta. Una revisión con radiografía lo aclara.
Lo habitual es cambiar solo los empastes que lo necesitan, no todos a la vez. Una cita típica sigue estos pasos:
| Opción | Cuándo suele usarse | A tener en cuenta |
|---|---|---|
| Empaste de resina del color del diente | Empastes pequeños o medianos | Se adhiere al diente y conserva más estructura; en cavidades muy grandes puede desgastarse antes |
| Incrustación (onlay) de cerámica | Cuando falta una parte de la muela, incluida alguna cúspide | Se fabrica a la medida y protege mejor que un empaste grande; requiere más de una cita |
| Corona | Cuando quedan paredes delgadas o hay fisuras importantes | Cubre toda la muela; requiere tallar más el diente |
El costo depende de cuántos empastes se cambien, del tamaño de cada uno y del material: no es lo mismo una resina pequeña que una incrustación o una corona dental. El precio exacto lo recibe por escrito antes de cualquier tratamiento.
Aceptamos la mayoría de los seguros dentales. Muchos planes tratan los empastes como un servicio básico y las coronas e incrustaciones como servicios mayores, con deducibles, períodos de espera y un máximo anual. Un cambio hecho solo por estética puede no estar cubierto, y algunos planes pagan la resina en muelas como si fuera amalgama. Nosotros revisamos sus beneficios por usted. Si queda un saldo, hay opciones de financiamiento al 0% con crédito aprobado a través de CareCredit, Cherry y LendingClub; vea financiamiento (en inglés).
En Prana Dental, el Dr. Aakash Rana, DDS, dentista general, revisa sus empastes uno por uno y le dice con franqueza cuáles están bien y cuáles conviene cambiar, sin presión. Puede ver cómo trabajamos con los empastes en nuestra página de empastes (en inglés), y para la familia completa, en dentista familiar. Atendemos en 3050 Biscayne Blvd, en Edgewater, de lunes a sábado.

El Dr. Aakash Rana, DDS, es dentista general formado en NYU College of Dentistry, con más de $100,000 en educación continua. Planifica y atiende personalmente cada caso en Prana Dental, trabaja con nuestro laboratorio propio y refiere a un especialista cuando el caso lo necesita.
La ADA considera la amalgama un material seguro y eficaz para la mayoría de las personas. La FDA ha sugerido que algunos grupos con posible mayor riesgo, como embarazadas o niños pequeños, consideren otros materiales para empastes nuevos cuando sea apropiado. Para los empastes que ya tiene en buen estado, ninguna de las dos recomienda quitarlos.
En general no se recomienda quitar empastes en buen estado durante el embarazo. Si necesita un empaste nuevo, hable con su dentista sobre usar otro material. Cualquier tratamiento no urgente se puede planear junto con su médico.
Muchos duran muchos años. Se cambian cuando aparecen problemas, como una fractura, caries en el borde o una fisura en el diente, no por la edad del empaste. Las revisiones periódicas con radiografía ayudan a detectarlos a tiempo.
Cada una tiene ventajas. La resina tiene el color del diente y se adhiere a él, lo que permite conservar más estructura. La amalgama es muy resistente en muelas grandes. Hoy muchos dentistas prefieren la resina para empastes nuevos, pero eso no obliga a cambiar los que ya están bien.
A veces se pueden cambiar varios en la misma cita, pero lo habitual es cambiar solo los que lo necesitan y planearlo por zonas. Cambiar empastes sanos solo por el material no es recomendable, porque cada cambio quita algo de diente.
Llame o escriba al (786) 579-0521. Le explicamos en español cuáles están bien y cuáles no. Ya estamos abiertos.