La diabetes y las encías están más conectadas de lo que mucha gente imagina: cuando el azúcar en la sangre se mantiene alto, las encías se inflaman con más facilidad y sanan más despacio, y una enfermedad de las encías activa puede hacer más difícil controlar el azúcar. La buena noticia es que cuidar una ayuda a cuidar la otra. En esta guía le explicamos las señales que conviene vigilar, qué contarle a su dentista y cómo organizar sus citas alrededor de sus comidas y sus medicamentos.
Con el azúcar alto de forma sostenida, el cuerpo responde peor a las bacterias de la placa y los tejidos reciben menos defensa. Por eso las personas con diabetes, especialmente cuando no está bien controlada, tienen más probabilidad de desarrollar periodontitis, la forma avanzada de la enfermedad de las encías, y de que avance más rápido.
La relación también funciona al revés. Unas encías inflamadas durante meses mantienen una inflamación constante en el cuerpo, y hay indicios de que eso puede dificultar el control de la glucosa en algunas personas. Tratar la enfermedad de las encías no sustituye su tratamiento de la diabetes, pero forma parte de cuidarse bien. Por eso muchos médicos recomiendan a sus pacientes con diabetes visitar al dentista con regularidad.
La enfermedad de las encías muchas veces avanza sin molestias, así que vale la pena fijarse en estas señales y mencionarlas en su próxima cita:
Si tiene hinchazón en la cara que se extiende hacia el ojo o el cuello, fiebre, o dificultad para tragar o respirar, vaya a la sala de emergencias de inmediato. Con diabetes, una infección dental puede complicarse más rápido.
Mientras más sepamos, mejor podemos planear su atención. Traiga anotado:
El A1c nos da una idea de cómo ha estado su azúcar en los últimos meses. Con un A1c muy alto, a veces conviene posponer un tratamiento que no es urgente, como un implante, hasta que su médico ayude a mejorar el control. Una infección o un dolor, en cambio, se atienden sin esperar. Si hace falta, coordinamos con su médico antes de una extracción o un procedimiento más largo.
Una bajada de azúcar en el sillón dental es poco frecuente si se planea bien. Estos pasos ayudan:
Muchos planes de manejo de la diabetes indican tomar unos 15 gramos de azúcar rápida y volver a medir a los 15 minutos cuando la glucosa baja. Siga el plan que le dio su médico. Si una persona con azúcar baja no puede tragar o pierde el conocimiento, llame al 911.
Con diabetes, las encías y el hueso pueden tardar más en sanar, y el riesgo de infección es algo mayor. Eso no quiere decir que no pueda recibir tratamiento: quiere decir que conviene cuidarse un poco más en los días siguientes. Después de una limpieza profunda o una extracción dental:
Cepíllese dos veces al día con un cepillo suave, limpie entre los dientes cada día con hilo o cepillitos interdentales, y tome suficiente agua, sobre todo con el calor de Miami, porque la boca seca favorece las caries y los hongos. Si usa dentadura, quítesela de noche y límpiela a diario.
Si ya tiene periodontitis, lo habitual es pasar a limpiezas de mantenimiento cada tres o cuatro meses en lugar de cada seis. En nuestra página de limpieza dental explicamos la diferencia entre una limpieza regular y una profunda. El Dr. Aakash Rana, DDS, dentista general, hace los exámenes de encías, las limpiezas profundas y el mantenimiento, y lo refiere a un periodoncista cuando el caso está avanzado. Atendemos a toda la familia en español o en inglés; vea nuestra página de dentista familiar. Aceptamos la mayoría de los seguros dentales, y la cobertura de limpiezas y tratamientos depende de su plan. Nosotros revisamos sus beneficios por usted.

El Dr. Aakash Rana, DDS, es dentista general formado en NYU College of Dentistry, con más de $100,000 en educación continua. Planifica y atiende personalmente cada caso en Prana Dental, trabaja con nuestro laboratorio propio y refiere a un especialista cuando el caso lo necesita.
Sí. Cuando el azúcar está alto por mucho tiempo, las encías se inflaman con más facilidad, la enfermedad de las encías puede avanzar más rápido y las heridas tardan más en sanar. Un buen control de la diabetes y limpiezas regulares ayudan a proteger las encías.
Puede influir. La inflamación constante de unas encías enfermas parece dificultar el control de la glucosa en algunas personas. Tratar las encías no reemplaza el tratamiento de la diabetes, pero es parte de cuidarse bien.
En general, sí: coma su comida normal y tome sus medicamentos como de costumbre, salvo que su médico le diga otra cosa. Traiga su glucómetro y algo con azúcar de acción rápida por si le baja durante la cita.
Sí, en la mayoría de los casos. El dentista revisa su control de azúcar, sus medicamentos y su salud general, y a veces coordina con su médico. Si el azúcar está muy alto, un procedimiento que no es urgente puede posponerse, pero una infección se atiende sin demora.
Por lo menos dos veces al año para un examen y una limpieza, y con más frecuencia si tiene enfermedad de las encías, muchas veces cada tres o cuatro meses. Su dentista ajusta el intervalo según cómo respondan sus encías.
Llame o escriba al (786) 579-0521 para una revisión de encías. Ya estamos abiertos, de lunes a sábado, de 8 a.m. a 8 p.m.